EL FRACASO DEL PROYECTO ILUSTRADO

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En el diario El País, siempre escriben los mismos, o casi siempre,  algunos de los miembros de La  inteligentia  española, los más “politicamente correctos”, claro.  Hacía tiempo que no leía nada de José Alvarez Junco, miembro de pleno derecho de lo que yo llamo esta Inteligentia,  un excelente y conspicuo  profesor de la facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la U.C.M, y director del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales en tiempos del Presidente Rodríguez Zapatero. El caso es que en este periódico, El País, el único períodico español de la talla de Le Monde, y único exportable fuera de nuestras “irrelevantes” fronteras, escriben “los nacidos para la gloria”, y eso lo digo en voz alta, porque El País no siempre ha tratado bien a los que se  lo merecen. A pesar de  este pequeño detalle, que no es anodino porque viene a decir que “siempre son los mismos”, en cualquier caso, el diario El País es un periódico de referencia, en MI opinión, y Alvarez Junco también lo es.

 La reflexión y análisis dell profesor Junco sobre la situación política “nacional-estatal” española es harto interesante. Está muy en su línea, confirma su conocida  lectura de lo “nacional”, lo que es nación y lo que no lo es, desde un punto de vista histórico y teórico, y en particular la realidad nacional española bien conocida y que expresó, bastante bien , en su Mater Dolorosa, un libro que trata de su idea de  Nación y, en particular, la española. Eso no quiere decir que yo  la comparta, que no es el caso, pero bien, como no es un asunto de poca monta hablar de Nación española, y no quiero presumir de saber más que Lepe, entonces, de momento, prefiero no decir mucho al respecto, de momento, tan sólo algún apunte sobre el artículo que merece ser leído.  Pero digo sólo DE MOMENTO porque en cualquier otro momento, creo, podré dar el pego, porque claro, Un CATE es un CATE, me refiero a catedrático, y en la academia si no eres DOCTOR, no eres NADIE, según se dice. Será sólo formalmente, digo yo, porque hay doctores de quinta en cantitades astronómicas .

Arrancar la reflexión con kant es digno de un profesor de su talla, y yo que no la tengo,  también lo hago, aunque no le cite siempre. La referencia ineludible, que no  escapa a ningún individuo cosmopolíta, es Inmanuel kant, tanto su Aufklärung, traducido en francés por Les Lumières, o sea Las Luces o la Ilustración, como su otro texto de referencia que es El proyecto de paz perpetua, originalmente llamado en alemán Zum ewigen Friede. Ein Philosophiscger Entwurf.  No quiero dar la lata con Kant, tan sólo decir que el profesor Junco  corrobora la triste tesis compartida que consiste en decir QUE:  leer la realidad en clave cosmopolita sigue siendo un sueño, y que seguimos en la dialéctica de los Estados y de las Naciones. Lo que pasa es que el Estado, en realidad es lo que tiene sustancia pues es visible y tangible, mientras que la nación es pura ficción. Una ficción de la que somos coautores, y aparentemente necesaria para sustentar el Estado. Pero Nación, religión, y emoción, que para mi viene a ser la stesa cosa, demuestran que el sueño ilustrado, el Auflarung, en cierta medida, no ha triunfado, y por tanto, el proyecto de Kant estaría reservado a” un pueblo de dioses”, ya que los seres mortales hemos sido incapaces  de realizar un Estado mundial federal por encima de las fronteras en clave cosmopolita.

Que Kant, en el fondo, represente al cosmopolistismo como un ensoñamiento no deja de ser muy representativo y tiene mucho sentido, porque era alemán, o mejor dicho, prusiano, y eso dejaría entrever que la Ilustración al ser muy francesa termina cronológicamente y geográficamente en Alemania. Afirmación evidentemente refutable, como cualquier generalización. Pero guarda cierta lógica, sobre todo si consideramos que después de él, después de Kant, previo adelanto de Jean Jacques Rousseau, cae una tormenta de reflexiones alemanas sobre la nación, de naturaleza romántica, que, de forma ineludible desembocan en el nacionalismo de tipo alemán, y que el nacionalsocialismo (nazi) llevará al peor extremo, el Holocausto, con la osadia además, a través de Auswitz, de conciliar lo más irracional que yo conozca junto a las religiones, los nacionalismos, con lo racional, en tanto en cuanto Auswitz FUE la racionalización de la muerte en nombre de unos valores etnico-raciales (irracionales), en conclusión en nombre de UNA NACIÓN.

Volviendo a Kant y al profesor Junco, porque todo esto da para mucho. Kant era un gran soñador, y su magnífico proyecto de paz perpetua es una obra que no se puede eludir en el estudio de las ideas y de las formas políticas, aunque NO es el primero en idealizar una sociedad política sin Estados nacionales y en clave cosmopolítica, creo que hubo un llamado Abbé Charles Irénée de Saint Pierre, nombre que suena bien la verdad, como a noble. ¿Noble? para mi no hay más nobleza que la que se demuestra con la conducta y el corazón. Lo que sí fue es cura. ¿Cura? ¡Cómo nó! Es que en este mundo los malditos curas, llevan siempre la voz cantante, como en España.

A modo de sintésis, que “lo nacional” y emocional se antepone a lo racional, pero en cualquiera de los casos, seguimos en la dialéctica de los Estados, muy a pesar de que los nuevos planes de Boloña hayan hecho desaparecer de la carrera de políticas la Teoría del Estado. ¡A posta! No me extrañaría, pero es que en el contexto actual del auge de los nacionalismos que reivindican Estado soberano, “Bologne”, el plan de estudios claro, la actual planificación de estudios universitarios que ha cambiado licenciaturas por grados entre otras cosas, se queda totalmente obsoleto además de neoliberal, agotador para los docentes, y poco eficaz, en defintiva kafkiano. ¿Kant? Pues sí, sigue siendo, sin lugar a dudas, “especulación” como dice el profesor Junco, claro, porque es filosofía política, lo que la Ciencia Política contemporánea insiste en llamar teoría política, con razón o no. Tal vez la tenga, creo.  Especulación y ensoñación, es como se ha quedado el proyecto de paz perpetua, el cosmopolitismo moderno y posmoderno, y la propia esencia de la Unión Europea, porque para eso se hizo, para evitar conflictos y superar las fronteras y odios nacionales, entre muchas cosas.

Claro Europa es un sueño, a medias, porque a penas empezado se despiertan de nuevo los nacionalismos, si es que algún día se fueron a dormir. España, otro sueño, el de los nacionalcatólicos furibundos que gobiernan en este momento, o un sueño liberal al estilo Azaña que apenas empezó, a mi modo de ver. ¿Cataluña? Otro sueño por realizar, y puede ser que se haya despertado de mala leche.

Estoy de acuerdo con muchas de las cosas que expresa Junco. Mi lectura más prosaica es que: Ni Paz perpetua ni Europa ni nada de nada. Aquí, en este mundo gobiernan no sólo inútiles sino los SENTIMIENTOS, LA PELA osea El EURO y LA RELIGIÓN. Eso no lo dice Junco, LO DIGO YO. Esa es la España de hoy, y si me apuran LA EUROPA de HOY, la de las 27 estrellitas que también es muy significativo porque en la bandera sólo caben 12.¡Y déjense de Ilustración, que España nunca la quiso! Kant in Spain suena a Chino, y así le llamaba Friedrich, F. Nieztsche, a kant,  “el chino de Königsberg”.  En España todas estas cosas no sólo suenan a chino sino que se pagan y caro. Caro pagaron los ilustrados republicanos en su afán de realizar en España un modelo político ilustrado y cosmopolíta. Muy muy caro. Republicanos Y republicanas, pues no hay más que ir a las memorias de la Cárcel de Ventas.

¿Federalismo en España? Llega tarde, como todo en nuestro páis. Igual de tarde llegó la laicidad en el 31. Y no se preocupen que todo eso del federalismo del que se habla a raíz del duro pero fuerte despertar de Cataluña, también llega tarde. Eso debía  haberlo hecho Felipe en su día. Me refiero a F. González Márquez, el ÚNICO animal político de este país. A lo mejor se arrepiente. No lo sé. Si pudiera se lo preguntaría, pero a nivel de la FInca de Somosaguas no he llegado. Porque BIEN hizo las cosas, pero perfecto tampoco fue, y eso parece que se le escapó de las manos.

En cualquier caso, no se preocupen los federalistas, que no sólo llega tarde como la laicidad en 1931, sino que ya se encargarán los nacionalcatólicos y fascistas del miserable gobierno que tenemos DE DESMONTARLO si alguna posibilidad de realización tiene. POrque ésta ES la gran calidad del actual gobierno de patraña: DESMONTAR y DeSHACER bienestar, derechos o cualquier cosa que suene a NOVEDAD.

De todas formas ¿A quién se le ocurre creer todavía, sea en España u otro país mienbro de la UE, que se puede realizar algo parecido al proyecto kantiano, cuando en todas las escuelas, salvo tal vez la francesa, se siguen formando las nuevas generaciones, las del futuro, la ciudadanía de mañana, al son de cánticos y religiones nacionales? ¿A quién? A MI, personalmente, NO.

http://elpais.com/elpais/2012/09/28/opinion/1348855849_016658.html