LA CATALANOFOBIA DE LA DERECHA ESPAÑOLA

  CATALANOFOBIA O ANTICATALANISMO

    “Catalunya, en fin, puede prescindir del Universo entero, pero sus vecinos no pueden prescindir de ella”, Voltaire

Ayer por la tarde, mientras  Juan Carlos de Borbón explicaba a Mariano Rajoy que había desayunado huevos fritos, tenían lugar las elecciones al Parlament, unas elecciones que  han demostrado, sin lugar a dudas, que España ya no es un Estado compuesto sino más bien descompuesto. Evidentemente, se vislumbraba la “mano invisible” del gobierno del PP en RTVE, pues  mientras los catalanes votaban, en TVE internacional, hablaba un tal  señor Osborne de cosas ajenas a la jornada electoral, reflejando así la posición del gobierno respecto a estas elecciones que, según él, son sólo autonómicas. A mitad de la tarde, en las redes  y otros medios de comunicación,  se intenta estorbar el seguimiento de los comicios con los comentarios sobre la tertulia entre el monarca y su vasallo acerca del apetito del primero, cosa irrelevante desde un punto de vista democrático. Seguidamente,  llegaba el señor Urdangarín a visitar el jefe del Estado, cosa que tampoco importa demasiado pues es de interés privado y familiar. En cualquier caso, la manipulación mediática con vistas a despistar y reconducir la atención hacia esta pandilla, evidentemente no funcionó. Por eso, al poco tiempo de conocer los primeros resultados, los cuervos del PP emprendieron el vuelo lanzándose sobre los catalanes,  manifestando así, una vez más, uno de sus deportes favoritos: descalificar e insultar a los catalanes con un odio comparable al que tenía el Caudillo Francisco Franco, un odio llevado  a su paroxismo y que se caracterizó en su día  con la prohibición del uso de la lengua catalana, lo más importante en la identidad de un pueblo, y que no llegó a un genocidio seguramente por falta de medios.
Eso es digno de  la película The Birds, o sea Los pájaros,  de Afred Hitchcock: cuervos silenciosos dispuestos a atacar cuando nadie se lo espera. Ésta era la estrategia (secreta) de Rajoy cuando fingió no haber hablado de los comicios con el Rey. Sí, Mariano Rajoy mintió. A mí no me extraña, pues miente continuamente. ¡Claro que habló de las elecciones catalanas!  Afirmarlo a los periodistas significaba darle importancia a unos comicios que él no había convocado, reconocer que España podría acabar en Estado fallido, y él en presidente fracasado. Muy propio de un político del PP y de la catalanofobia que expresan continuamente, en público y, por supuesto, en privado.
Anoche, tan sólo conocer los buenos resultados obtenidos por el catalanismo político en su conjunto, el Partido Popular español mandaba a su primera “valquiria”, María de no sé qué….Cospedal, que es lo mismo que atacar con gas mostaza. El problema es que Camacho, con su pobre resultado se quedó corta de argumentos, por eso Rajoy se apresuró a mandar a esta pava que no sabe nada de Cataluña, ni siquiera de la comunidad que gobierna mal, pues los tiene a tod@s muert@s de hambre. Creo que ni siquiera es manchega, pues creo que nació en Madrid. ¡Vaya gobierno! Como no fue suficiente para conseguir desanimar la conciencia nacional catalana, hoy, la escalada de descalificaciones no ha cesado. Hasta Esperanza Aguirre que supuestamente estaba jubilada ha vuelto a la primera fila de la que huyó, sin dificultades me imagino, pues esta mujer nos odia con todas sus fuerzas, que todavía son muchas.
Eso es el Partido Popular: anti catalanismo, catalanofobia en nombre de un neofranquismo nacional-católico.  Fobia sinónimo de odio, pero también de miedo.

 

28035_10151114429857000_2106560091_n