LA MUJER QUE NO ERA DE HIERRO

MaggieHa muerto Margareth Thatcher. No sé que podría contar que ya no se haya contado en la bloggosfera, las redes sociales, o los medios de comunicación tradicionales que, por cierto, son tan convencionales que todos cuentan lo mismo, hasta los más subversivos, si es que los hay.  Pero sobre Thatcher alguna precisión quisiera aportar, por lomenos respecto a lo que he venido leyendo estas últimas horas.

Discrepo con mi periódico de referencia, El País, que considera a Maggie una mujer revolucionaria, porque yo, personalmente, este calificativo se lo dedico a la gente que se lo merece, y ella no se merece tal elogio.  Revolución es aquel cambio profundo político y social encaminado hacia un mundo mejor, y ella contribuyó a más bien a construir un mundo peor. No fue ninguna reformista en el sentido progresista, todo lo contrario. Fue la enemiga de los más desfavorecidos, la amiga de los grandes dictadores de su época, y la gran aliada del capitalismo más destructor que ha podido existir en el siglo XX después del de los años 20. Era euroescéptica, neoliberal a ultranza y contraria al Estado del bienestar. Contribuyó activamente a destruirlo y a imponer un modelo político-económico en el que estamos sumergidos, el neoliberal, y que la mayoría de los gobiernos neoconservadores aplican estrangulando a la sociedad.

Las redes están repletas de retratos de esta mujer que, además, no tenía demasiado encanto personal, si la comparamos a otras mujeres que han llegan a niveles tan altos de la política como Royal, Clinton o Bachelet. De modo que he querido ilustrar este pequeño post con una imagen que refleja el espíritu del personaje. Se lee en la foto el siguiente lema de campaña: “let the rich get richer” el cual  se entiende mejor por su contrario, el aforismo que esta mujer tendría en mente: “let the poor get poorer”.

Se la bautizó como la “dama de hierro” que  siempre he querido interpretar por “falta de humanidad” aunque sé muy bien que fue por motivos distintos: dureza, firmeza e intransigencia. En las formaciones conservadoras, como la que ella misma dirigió durante mucho tiempo, gusta mucho esta figura del “cirujano de hierro” que tanto ha gustado a la derecha española reaccionaria, la de hoy, que es la misma que ayer y antes de ayer. En todo caso, su muerte que será muy triste para sus familiares y seres más cercanos, ha demostrado que era una mujer en carne y hueso, igual de humana que cualquiera de nosotros.

Qué descanse en paz!