MIRADA INTELIGENTE HACIA PORTUGAL

Una mirada inteligente hacia Portugal
Cuando existen fronteras, suele haber cosas en común. Digo que “suelen” porque muchas veces no las hay, como sucede entre España y Portugal, o entre España y Francia por ejemplo.
Portugal es un país maravilloso, como España. No quiero comparar todo “lo bueno” que tiene este país, ni “todo lo bueno” que tiene España porque creo que es lo que constituye la singularidad de cada cual. Lo “malo” también, en cierto modo, pero no quisiera despotricar, ni el uno, ni el otro. Yo creo que la clave está más en quedarse con lo bueno y ejemplar que tiene cada uno, para así inspirarse. La comparación no debe ser “odiosa” sino amistosa, fructuosa o fructífera.
Acabo de leer la comparación que ha hecho Palinuro en su blog. Muy acertada, por eso he compartido su enlace, para no copiar, ni repetir. Se compara en pasado y en presente. Si no me equivoco, se trata de “casos semejantes” con resultados diferentes. Es método de control y verificación.
Lo que es interesante verificar es que los portugueses fueron capaces, de hacer una revolución pacífica para librarse del autoritarismo/totalitarismo (debate sobre el cual no quiero entrar), mientras que nosotros no fuimos capaces de hacerlo. El franquismo murió en la cama. A lo mejor por eso el nacionalcatolicismo se huele por doquier.
Más reciente es la ejemplaridad de las manifestaciones de ayer en la península, una especie de cordón sanitario a la austeridad que contamina la Europa en crisis. España un 10/10, Portugal 10/10, pero con matrícula d honor por el cerco al parlamento.
Y como digo muchas veces cuando con ansias se espera algo más: TO BE CONTINUED.