MONARQUÍA 2.0

Monarquía 2.0
A la familia real español, mejor dicho, a la Casa Real, que no es la Casa del rey, según tengo entendido, le pasa un poco como a mí: le cuesta lo de las nuevas tecnologías. Aunque “nunca es tarde si la dicha es buena”, y parece ser, que como yo este año, se han puesto las pilas, con una excelente página web. Con una diferencia, sin embargo, que con el presupuesto que tienen, que desgraciadamente no es el mío, pienso podían haberlo hecho con más celeridad, aunque como reza el muy castizo refrán, “las cosas de palacio van [muy] despacio”, será consecuencia de los problemas, responsabilidad e hiperactividad.
Me he acordado entonces, que hace algunos años, cuando el “boom de facebook”, vi un día que la infanta Cristina, la hija de nuestro Rey, Cristina de Borbón y Grecia, tenía perfil publico en esta red social. Un día cualquiera, no sé muy bien lo que me pasó, pero como cualquier ciudadano 2.0, y sabiendo que no me podría llegar ninguna letra de “cachet”, porque todavía no había reformado Gallardón el código penal, le mandé una pequeña misiva, sin protocolo alguno, a través de la cual le explicaba que, a pesar de ser republicano, era un ciudadano español que apreciaba que sus representantes se manifestaran públicamente, y que además compartíamos carrera (la de políticas) y facultad (UCM-Somosaguas). Yo creo que tuve una experiencia mística porque llegar a creer que te pueden entender como ciudadano es un tanto quimérico. Aunque, es verdad: es politóloga. Según algunos profesores, los más pelotas, era alumna prodigiosa. Bueno, el asunto es que al sentir que teníamos tanto en común, como si de nacionalismo se tratara, hice énfasis en el ideal republicano, y no sé si será por este motivo, lo más probable es que sí, pero el caso es que NUNCA me contestó. QUÉ CONSTE: NO lo hice jamás para conseguir poder codearme con gente tan pudiente. Tampoco para presumir de tener amiga princesa, que para eso ya tengo una, buena amiga además, más princesa que la otra, porque además de Real es Imperial, guapa, discreta, educada, buena persona, y siempre dispuesta a manifestar su simpatía, por lo menos conmigo, pues generalmente da al “me gusta” en muchas de mis fotos, y eso siempre gusta, por lo menos a mi. En conclusión, que Cristina, conmigo, no fue nada comunicativa.
La incógnita ahora gira entorno a los papas. El incipiente proyecto que ya está en pie es novedoso e ingenioso. Habrá que ver cómo se las apañan, aunque con la de infantería que tienen trabajando para ellos, creo deberían intentar hacerlo bien. No tienen excusa. Pero, no es nada fácil eso de abrirse, de brazos, al público. ¡Puede haber unos marrones! Entre los varios amigos que tengo y que administran un blog, propio, tengo uno que tuvo que limitar al máximo los comentarios por la cantidad de insultos que recibía. En facebook no parece plantear tantas dificultades porque, al fin y al cabo, te comunicas con amigos y conocidos, con quienes habría una especie de pacto germano-soviético de no agresión, que dura lo que dura, pero hace que la cosa se soporte más o menos bien, hasta el día que se hace inaguantable, como la amistad entre soviéticos y nacional-socialistas, pero entonces no sacas la escopeta sino que mandas “diplomáticamente” a tu interlocutor a freír espárragos, si los hay.
No puedo conseguir imaginar las reacciones ante los comentarios o las preguntas formuladas. Como siempre en los asuntos reales, habrá secretismo. Lo que sí hay que decir es que la web tiene cierto “cachet”. Refleja todas las tradiciones existentes en esta familia: popular y participativa como la princesa asturiana, sobria y regia como nuestra reina medio espartana medio germana, y algo de borbónica tendrá. Los borbones no siempre hacen mal las cosas, como cuando reinaban en Francia, alguna cosa buena quedó, Versailles por ejemplo, o la música de Jean Baptiste Lully, pero eran otros tiempos, los del absolutismo monárquico. Ha pasado tanto tiempo, ¿Verdad?
http://www.youtube.com/watch?v=CzOOrisynnw&feature=relmfu