UN NACIONALISTA LIBERAL

“R. Cotarelo: S’ha acabat  la “conllevancia”?

El escenario es poco común: un nacionalista español (liberal) hablando en un plató de la televisión catalana (TV3). El discurso tampoco  es común: un nacionalista español defendiendo el nacionalismo catalán.  ¿Por qué no? De hecho, si uno lo piensa, visto así, la cuestión catalana dejaría de ser un problema. De hecho, creo recordar que en ello consiste la política: buscar vías democráticas de consenso. El entrevistado es muy conocido en los medios de comunicación y en el mundo académico, ya que se trata del Catedrático de Ciencia Política de la UNED, Ramón Cotarelo. Anoche, le estuve escuchando en el programa  Singulars de la televisión catalana, Tv3, y  me parece interesante comentarlo, porque se desmarca de la gran mayoría de los intelectuales españoles sobre la cuestión catalana.

Ramón Cotarelo se considera nacionalista español, evidentemente liberal por si cabe duda, y es de sobra conocido el perfil del este intelectual “engagé” ( en su sentido francés “dreyfusard”). Cotarelo es liberal, sí,  pero no en el sentido “clásico-español”, decimonónico del término (en cierto modo “demodé”) en referencia a aquellos que reivindican el liberalismo del siglo XIX, sino muy actual: abierto a la posibilidad de que existan otras naciones y puedan coexistir pacíficamente. Éste es su deseo: la convivencia pacífica, sin odios, sin fobias, sin descalificaciones (el modus operandi del nacionalismo español mayoritario e impuesto a los demás ).  “No hay nación que sea inferior a otra”, insiste el profesor durante la entrevista.

El entrevistado reitera su nacionalismo español  liberal y así se refleja en el trato que da a las reivindicaciones soberanistas catalanas: sería contra natura negarle a un pueblo el derecho a decidir libremente, es decir, a autodeterminarse. Sí, Ramón Cotarelo ve perfectamente aceptable que se pueda autodeterminar un pueblo. ¿Por qué no sería aceptable si es una decisión libre?

¿Se puede o no se puede autodeterminar Catalunya? El modelo constitucional no lo contempla, aunque tampoco “lo prohíbe”, insiste el profesor Cotarelo, introduciendo los debidos matices jurídicos. En cualquier caso, el profesor insiste en que lo importante es contextualizar la reivindicación: el modelo de 1978 corresponde a otra época, dejando entender que sobre esta cuestión la constitución de 1978 ya no está a la altura de las circunstancias.

El periodista le pregunta sobre la catalanofobia. El profesor Cotarelo responde que sí “hay un prejuicio anticatalán ” tanto de izquierdas como de derechas, aunque deja clara la naturaleza del nacionalismo español de la derecha española: autoritario y nacional-católico. Pone algunos ejemplos de intolerancia e intransigencia de los que no se escapan algunos miembros del gobierno conservador español. Pero no sorprende que la derecha española se comporte como se comporta porque “lleva el franquismo en su ADN” y recuerda, con razón, que en España el franquismo no ha sido condenado.

Éste es, sin duda, y creo haberlo entendido bien, el problema de España: no el catalanismo que es una reivindicación y una causa muy noble, pero el autoritarismo de quienes lo condenan. Como decía Isaac Newton “Los hombres construyen demasiados muros y no suficientes puentes”.