nuevos amiguismos en rtve

RTVE, las mujeres del PP y lo que está por llegar

Los amiguismos, favoritismos y nepotismos son normales en política, sea ésta autoritaria o democrática, aunque en tiempos de ausencia de libertad son más notorios. Se colocan amig@s, hij@s, sobrin@s, amantes, ex-amantes, o futur@s amantes en los puestos claves con tal de no controlar lo que más asusta, es decir, la crítica, la oposición, la información contrastada, porque de ello ya se encargan l@s enchufad@s. No deja de reflejar un cierto “miedo a la libertad” si se me permite utilizar los términos de Eric Fromm. También se ahorra tiempo y dinero, una manera de no mantenerl@s a tod@s para que se haga cargo de ell@s el Estado del bienestar que tan poco gusta a la derecha. Ahora mismo, en España, se multiplican los casos en todos los niveles de la administración desde la central a la local pasando por las entidades mercantiles del Estado como en RTVE donde empezó una purga tan sólo instalarse el PP en la Moncloa. Sobre el caso de Ana Pastor, la brillante y guapa periodista, ya expresé mi indignación. En democracia no se queman libros, sólo ruedan algunas cabezas. Y cuando eso pasa, aparecen nuevas caras, o no tan nuevas, como la de la E. Uriarte.

Edurne Uriarte es politóloga, profesora de Ciencia Política y columnista de la prensa conservadora española, pese a haber sido socialista en algún momento de su vida. Creo que con Cristina Alberdi, la exministra Felipista, también reconvertida, comparten plató y acuden o acudían a un programa de televisión horripilante llamado “El gato al agua”. El caso Uriarte guarda cierto paralelismo con el de Cristina Alberdi. Han compartido plató, y posiciones ideológicas de las que se han apartado por motivos que desconozco. En cualquier caso, es muy respetable, cada uno piensa como le da la gana. Dudo que Uriarte sea chaquetera, políticamente hablando. Simplemente habrá cambiado, como much@s. Algun@s pasan de la izquierda a la derecha, otr@s de la derecha a la izquierda. El segundo de los casos es, a mi modo de ver, mucho más edificante, pues da fe de cierto “realismo”: que en la vida no se puede mirar hacia atrás, sino hacia el futuro. En cualquiera de los dos casos, los cambios ideológicos, de partido, de opinión son también normales en política, y se practican o sencillamente ocurren en nombre de la libertad de opinión o ideológica, y así lo ha hecho Uriarte que no es ninguna cara nueva, pero que hacía tiempo que no se dejaba ver. Parece ser que a partir de ahora, entra a formar parte de los Desayunos de la Uno de RTVE, un programa de actualidad y, hasta ahora, de debate. La última vez que vi a Edurne Uriarte fue cuando todavía estudiaba la carrera de políticas, fue saliendo del llamado “VIPS de Lista” de Madrid como gusta llamarlo cierta gente del conocido barrio de Salamanca. No es nada del otro mundo; es una simple cafetería- librería de un grupo mejicano, si no me equivoco, que se encuentra en la calle Velázquez esquina Ortega y Gasset. Ella salía de un coche bastante lujoso con guardaespaldas. Lo bueno de vivir en Madrid es que, además de ser una ciudad maravillosa, te puedes encontrar con gente que sale en los medios, porque Edurne Uriarte, ya por aquél entonces, era muy mediatizada por su labor a la cabeza de una fundación llamada Fundación para la Libertad. Suena bien, aunque lo de las fundaciones, a mí personalmente, me despierta siempre mucha sospecha, incluso en la lucha por causas tan nobles como la libertad. Lo cierto es que eran tiempos de lucha contra el terrorismo, una lucha que visiblemente protagonizó, junto a otr@s, porque allá por el año 2001, creo, fue víctima de un atentado fallido. De allí se mediatizó también su famosa polémica, posterior, con un profesor, Francisco Letamendia, cercano al nacionalismo vasco, más bien radical, acerca de una cátedra de Ciencia Política de la Universidad del País Vasco, que como todas las cátedras, o casi todas, son muy polémicas. Y del asunto, en aquél momento, al comenzar el siglo XXI, se habló muchísimo. Fue un caso típico de “nacionalismo vasco” contra “nacionalismo español”. El asunto es que la catedrática es ella. Pero el caso es que de Ciencia Política no tiene demasiado escrito, por lo que veo, aunque si es verdad que publica mucho en cierta prensa escrita. Tiene escrita una Introducción de la asignatura, pero no la utilizo, pues suelo recurrir a lo que escriben y han escrito profesores como Cotarelo o Vallés. He visto, por curiosidad, que tiene alguna cosa más, que habrá que leer pues si, como se acaba de anunciar, es la nueva tertuliana de los Desayunos, tendré que enterarme bien de cómo han hecho para desmontar el progresismo, aquellos valores de los que ELLA ha huido y a los que YO me he aferrado, algo que me imagino contará en su último libro “Desmontando el progresismo” publicado por FAES, y por tanto con el beneplácito de Aznar. Lo incuestionable es que, en RTVE, desmontado el progresismo está. Sea cual sea el contenido del libro de Uriarte, en RTVE no queda ni rastro de progresismo. Pero hay mujeres, eso sí, muchas. ¿Progres? Lo dudo mucho, yo diría que van de …. Las mujeres conservadoras no acostumbran a ser feministas. Uriarte también tiene algo escrito sobre ello, que se titula, nada más y nada menos que: “Contra el feminismo”. Es que las mujeres conservadoras, en general, no soportan el feminismo que por definición es la defensa de los derechos de la mujer, o sea ellas mismas. Igual que los gays conservadores, es decir homosexuales, rechazan los derechos que se les concede, por ejemplo, casarse. No me extrañaría que algún día de éstos saliera alguno en RTVE para así demostrar que el PP es, a pesar de las críticas, un “partido moderno”, del siglo XXI. Nos faltaría para colmar el vaso, UN CURA, sí, un sacerdote católico en los desayunos.¿Se imaginan? ¿ Y por qué no? ¡Pero si España es sociológicamente y políticamente católica! En España, esta “gran nación” de la que nos habla el Señor Rajoy, y que se refleja en RTVE, TODO ESTO es posible.